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Tráquea inflamada: Puede poner la vida en riesgo

La tráquea inflamada representa una obstrucción en la vía aérea de forma aguda, que restringe el paso de aire a través de la misma, alterando la dinámica ventilatoria.

Recordando la anatomía y el funcionamiento de la vía aérea, el aire que se encuentra en el ambiente, saturado de oxígeno, entra a través de las fosas nasales y la boca a través de la inspiración, pasando por la laringe y la tráquea, hasta llegar a los pulmones.

En este punto, a través de los bronquios, bronquiolos y alveolos, se realiza el proceso de difusión de oxígeno y dióxido de carbono, cargando la sangre de oxígeno, y desechando el dióxido de carbono, a través de la espiración, donde el aire inspirado sigue la misma vía de entrada, en sentido contrario.

Al presentar la tráquea inflamada, el flujo de aire que entra por la vía aérea hacia los pulmones se ve disminuido, mientras que el que se encuentra en los pulmones presenta dificultad para salir, afectando la dinámica ventilatoria y la capacidad para oxigenar la sangre.

En el siguiente artículo hablaré sobre la tráquea inflamada, cuáles son sus causas y que se debe hacer para mejorar esta condición.

¿Por qué se puede tener la tráquea inflamada?

La tráquea inflamada se debe a procesos infecciosos agudos, de causa bacteriana, viral o por hongos, que generan un aumento de volumen en las estructuras que conforman la vía aérea superior, reteniendo líquido en el espacio intersticial de los tejidos blandos, produciendo edema.

Esto limita el espacio por el cual el aire fluye, produciendo dificultad para hablar, tragar y respirar.

Es más frecuente en la infancia, en especial en niños menores de 5 años, debido a que anatómicamente la vía aérea superior es más estrecha, y sus tejidos cartilaginosos más blandos, inflamándose con mayor facilidad.

En los niños se denomina laringotraqueítis, también conocido como CRUP, o laringotraqueobronquitis, cuando se acompaña de infección e inflamación de la vía aérea inferior.

La causa más frecuente de tráquea inflamada en niños es la viral, siendo los virus responsables el virus sincitial respiratorio, los adenovirus, los rinovirus, entre otros.

La tráquea inflamada de causa bacteriana aguda es menos frecuente, y está producida por gérmenes como Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes, Haemophilus influenzae, etc.

Los pacientes sometidos a ventilación mecánica por tiempo prolongado pueden presentar la tráquea inflamada debido a infección bacteriana.

¿Cómo saber si mi hijo tiene la tráquea inflamada?

La tráquea inflamada representa una obstrucción de la vía aérea de forma aguda, por lo que sus síntomas son de aparición súbita.

Habitualmente, el cuadro esta precedido por una infección catarral, con secreción nasal, tos seca, y puede o no haber fiebre.

De forma súbita, la tos se vuelve seca, metálica, muy parecida a la tos de un perro enfermo.

Posteriormente se acompaña de dificultad para respirar progresiva, inicia con movimientos de las alas de la nariz, retracciones de la piel de las costillas. Aparece un sonido característico con la respiración llamado estridor laríngeo, señal del difícil paso de aire a través de la laringe.

En este punto su tratamiento es una emergencia, ya que afecta la dinámica ventilatoria y del 5 al 15% de los casos pueden requerir ingreso a una unidad de cuidados intensivos y ventilación mecánica asistida.

A medida que la insuficiencia respiratoria progresa, el niño puede volverse somnoliento, hablar con dificultad, y no podrá tragar alimentos.

Es importante detectar de forma precoz la dificultad para respirar, para prevenir las complicaciones de la tráquea inflamada, por lo que les dejo este video donde puede apreciarse los signos de dificultad para respirar y el estridor laríngeo

¿Cómo se puede mejorar la tráquea inflamada?

El tratamiento de la tráquea inflamada de forma aguda consiste en disminuir la inflamación lo más rápido posible, para garantizar una vía aérea permeable, y mejorar la función ventilatoria del niño.

La actuación depende de la causa del cuadro y de la afectación del paciente.

Los pacientes con cuadros de causa probablemente viral, que presentan un cuadro clínico de pocas horas de evolución, con tos y dificultad para respirar leves son sometidos a un esquema de tratamiento en el hospital para supervisar su evolución.

En su estancia en el hospital se realizan estudios paraclínicos para descartar complicaciones o infecciones asociadas que ameriten hospitalización tales como un hemograma y rayos X de tórax.

El tratamiento médico consiste en la administración de corticoides endovenosos que actúan disminuyendo la inflamación. De elección se utiliza la dexametasona.

Se realizan nebulizaciones con adrenalina y se administra oxigeno acorde a las necesidades del paciente.

En los pacientes en los que hay sospecha de cuadros bacterianos, con toque del estado general, y mal manejo de secreciones de la vía aérea superior, es necesaria la aspiración de la vía aérea superior y se evalúa la posibilidad de ventilación mecánica invasiva.

De manera adicional, se debe instalar antibioticoterapia como las penicilinas, cefalosporinas o vancomicina.

El tratamiento en casa, posterior a las medidas iniciales, consiste en nebulizaciones con esteroides como la budesonida, y esteroides por vía oral como la prednisolona, además de medidas generales para mantener la via aérea libre de secreciones como lavados nasales, uso de vasoconstrictores nasales como la oximetazolina, y antihistamínicos.

Recomendaciones en casa para mejorar la tráquea inflamada

La evolución clínica de un niño con la tráquea inflamada depende de muchos factores, como la causa de la misma (bacteriana, viral o micótica), su estado inmunológico, el diagnostico precoz y el tratamiento médico adecuado.

Sin embargo, existen medidas que deben ser tomadas en cuenta para aplicar en el hogar a fin de prevenir complicaciones, y mejorar el malestar que produce esta infección de la vía aérea:

  • La habitación donde permanece el niño debe estar limpia, pisos, paredes, techos, sin olores a productos químicos. El aseo debe realizarse con productos neutros o con solo agua.
  • Debe lavarse los objetos que guarden polvo como las cortinas, juegos de sabanas, cobertores, ropas y demás lencerías.
  • Los peluches deben permanecer fuera de la habitación donde permanecerá el niño.
  • Evite el uso de champú, geles, lociones, colonias con olores fuertes. De preferencia utilizar los formulados para bebés o soluciones neutras.
  • El baño debe realizarse en lugares sin corrientes de aire, y con agua tibia.
  • Evitar el contacto de otros niños pequeños, o adultos enfermos con el niño enfermo.
  • El lavado de manos del cuidador debe ser frecuente y antes y después de cada contacto con el niño.
  • De preferencia contar con un nebulizador en el domicilio para realizar las terapias respiratorias.

Sobre Dra. Claudia C. Navarro S

Médico Cirujano egresada de La Universidad del Zulia, especializada en Pediatría-Puericultora. Me encanta escribir y aconsejar sobre salud. Será un placer atender a cualquier consulta que tengáis a través de la página de contacto para pacientes!

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