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Síndrome del cuidador: cómo detectarlo y prevenirlo

El síndrome del cuidador es un conjunto de expresiones tanto físicas como psicológicas que se presentan en una persona que cuida de otra, que presenta enfermedades crónicas que demandan atenciones constantes.

Por lo general pasa desapercibido, y se detecta cuando ya ha generado complicaciones como la depresión o malestares físicos que lo obligan a desatender su posición de cuidador.

Ante la situación de cuidador, se debe tomar las medidas preventivas como la psicoterapia y el cuidado por varios familiares, para poder dar el mejor  apoyo físico y emocional al familiar y a sí mismo.

¿Quiénes presentan síndrome del cuidador?

El síndrome del cuidador se presenta en la persona a la que se le ha encargado la tarea de cuidar a un paciente con discapacidades mentales o físicas, enfermedades crónicas, o una persona que amerite cuidados constantes.

Por lo general, se trata de mujeres de mediana edad, familiares directos del afectado, como madre, hija, nieta, pareja, aunque también puede ser un hombre bajo las mismas condiciones.

Incluso se ha descrito la presencia del síndrome del cuidador en trabajadores de los sistemas de salud en especial las enfermeras de geriatría, los trabajadores de centros de cuidado infantil, los cuidadores de niños abandonados, en el cual en ocasiones se refiere como “síndrome de burn out”.

Una condición especial, llámese discapacidad, enfermedad o cualquier situación que genere una relación de dependencia, produce no solo malestar en la persona afectada, si no que genera cambios en el estilo de vida del cuidador, limitándolo a que su vida gire en torno a esta nueva situación familiar que se presenta, por lo que cualquier individuo, relacionado o no con una persona dependiente se encuentra en riesgo de presentar síndrome del cuidador.

¿Por qué se produce el síndrome del cuidador?

Existen varias razones por las cuales una persona que cuida de alguien dependiente puede presentar síndrome del cuidador.

En primero lugar, por lo general se trata de familiares directos, que no solo se ve su vida modificada para cumplir el rol de cuidador, si no que se encuentran además cumpliendo un duelo por un diagnostico reciente, o el deterioro de su familiar, lo cual les produce el primer golpe de estrés.

La sensación de ser incapaz para cumplir las demandas del paciente, y de hacer algo que pueda producirles daño también empeora la sensación de presión inicial.

Al pasar el tiempo, que el proceso de aceptación de la condición y el manejo de la enfermedad se ha dominado, se entra en una etapa automática, donde la persona desea volver a sus actividades cotidianas y a su estilo de vida previo el evento, pero no puede realizarlo debido a que esta persona necesita de sus cuidados.

Esto genera un conflicto de intereses interno, el querer tener bienestar para si mismo, pero saber que es imposible realizarlo sin desatender a su familiar o paciente.

El trabajo de cuidador es demandante, exige disponibilidad durante 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin respeto a descanso ni enfermedad del cuidador.

Aparece el estrés, y con él toda una serie de malestares físicos y psicológicos, que la mayoría de las veces pasa desapercibido, hundiéndose junto con la vida de la persona que provee los cuidados.

¿Cómo saber si estoy presentando síndrome del cuidador?

Puedes estar presentando síndrome del cuidador si existe una persona que dependa de ti, independientemente de su condición, niños, ancianos, enfermos, discapacitados.

Existen 2 tipos de cuidadores, los familiares tanto directos como indirectos, y los profesionales, en los cuales encontramos a las enfermeras, médicos, trabajadores sociales, niñeras, entre otras.

En general, se trata de personas que realizan un vínculo emocional estrecho, dentro de una relación de dependencia física.

Esta dependencia produce agotamiento tanto física como emocionalmente, y es el resultado de la dependencia constante y permanente en el tiempo.

Por ejemplo, cuidar un día de tu abuelo enfermo no te genera síndrome del cuidador, pero tu abuela, que convive con él, lo asea, lo alimenta, lo mueve, si genera las sensaciones que acompañan al síndrome del cuidador.

La persona encargada del cuidado que desarrolla el síndrome del cuidador puede presentar las siguientes emociones:

  • Tristeza incluso puede llevar a depresión.
  • Sentimientos encontrados con su paciente/familiar: resentimiento, frustración, ira, lástima.
  • Alto malestar cuando alguien realiza críticas con respecto a su trabajo como cuidador.
  • Rechazo a realizar vida social fuera del hogar y de su paciente/familiar.
  • Dolores y contracturas musculares.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones en la presión arterial.
  • Malestares gastrointestinales como vómitos o diarreas con frecuencia
  • Sensación de palpitaciones
  • Dificultad para respirar o sensación de que le falta el aire
  • Somnolencia o insomnio.
  • Olvidos con frecuencia y dificultad para concentrarse.
  • Ganas de abandonar a su familiar/paciente pero desesperanza de hacerlo.

¿Cómo puedo mejorar el síndrome del cuidador?

De forma ideal, la prevención es la clave. Ante una situación de dependencia de un familia o paciente, tomar las medidas preventivas para proporcionar un excelente cuidado al enfermo sin limitar la vida de ninguno de los familiares es la clave.

Una vez detectado el síndrome del cuidador en un familiar o trabajador, se debe instalar un equipo de trabajo para mejorar esta condición.

Tener un equipo médico multidiscliplinario, para que el paciente esté en las mejores condiciones físicas y con recomendaciones claras de su manejo y psicoterapia familiar son las claves para llevar el cuidado de un individuo con condición de dependencia.

Se recomienda en primera línea la psicoterapia a la persona que se encuentra afectada por el síndrome del cuidador. Esta va orienta a identificar las emociones que presenta de manera individual e independiente al paciente o familiar, y a dar las herramientas para manejarlas y reemplazarlas por otro tipo de emociones.

La ayuda de otros familiares es indispensable para mejorar el síndrome del cuidador. Se debe entender que no es el único capaz de ayudar a su familiar o paciente, que existen otras personas en capacidad de desempeñar un buen trabajo, dándole sus libertades para descansar, y utilizar tiempo para sí mismo.

En este tiempo libre, dedíquese a realizar actividades con sus amigos y otros familiares, que le sean divertidas o de interés y le produzcan sensaciones placenteras y reparadoras.

No olvide acudir a chequeos médicos, usted también puede enfermarse, ameritar tratamiento e incluso, alguien que deba cuidarle.

Terapia de apoyo para el cuidador

Existen grupos de apoyo que reúnen a varias personas que cumplen el rol de cuidador, para compartir sus experiencias, sentimientos y maneras de lidiar con ello. Por lo general y de manera idea, es necesario que este grupo sea moderado por un psicoterapeuta, para evitar vicios y malas prácticas que puedan empeorar su síndrome de cuidador.

No olvide que no está solo en esto, y que su vida importa tanto como la de la persona que depende de esto. No debemos crear limites o barreras, si no ampliar nuestras opciones para lograr otorgar calidad de vida tanto para el familiar como para el cuidador.

Sobre Dra. Claudia C. Navarro S

Médico Cirujano egresada de La Universidad del Zulia, especializada en Pediatría-Puericultora. Me encanta escribir y aconsejar sobre salud. Será un placer atender a cualquier consulta que tengáis a través de la página de contacto para pacientes!

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