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Neumonía atípica: causas, síntomas, diagnostico y tratamiento

La neumonía atípica es un proceso inflamatorio e infeccioso del parénquima pulmonar. Esta producida por infección por gérmenes considerados como atípicos que son Mycoplasma pneumoniae, Chlamydophila pneumoniae, Chlamydia trachomatis y Legionella pneumophila.

La presentación clínica de la neumonía atípica es diferente a la neumonía adquirida en la comunidad, y suele tener poca correlación entre los síntomas y la imagen radiológica.

El tratamiento de elección consiste en antibióticos de la familia de las quinolonas y los macrólidos, además de lo básico para el tratamiento sintomático.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es un proceso inflamatorio e infeccioso del tejido que forma el pulmón, llamado parénquima pulmonar. Su causa más frecuente son infecciones virales y bacterianas, de lo cual dependerá la evolución clínica y el tratamiento.

Es una enfermedad frecuente en especial en la infancia, y de no tratarse tiene complicaciones severas como la insuficiencia respiratoria aguda o sepsis que pueden llevar a la muerte.

La neumonía se refleja clínicamente por una triada característica que es fiebre, tos y dolor torácico. Puede acompañarse de otros síntomas catarrales, dolor abdominal y dificultad para respirar.

Las neumonías tienen múltiples clasificaciones, la más amplia se clasifica según los gérmenes que la causan. La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es la cual fue, como su nombre lo indica adquirida por gérmenes que se encuentran comúnmente en la comunidad, o en el ambiente.

La neumonía nosocomial es aquella que fue adquirida en un medio hospitalario, por gérmenes que se encuentran casi exclusivamente en dicho medio. La neumonía atípica es  producida por un grupo de gérmenes con características y patrones clínicos especiales, por lo cual se clasifican de manera aislada.

¿Qué es una neumonía atípica?

Una neumonía atípica es un proceso inflamatorio e infeccioso del parénquima pulmonar, que clínicamente no se expresa de la misma manera que una neumonía adquirida en la comunidad o una neumonía nosocomial.

Se caracteriza por presentar poca correlación clínico radiológica. Usualmente el paciente tiene síntomas respiratorios de más de 15 días, que no mejoran con tratamiento antibiótico y radiológicamente no hay una imagen característica de neumonía y es difícil distinguir si se trata de una neumonía bacteriana o una viral.

Diferencias entre una neumonía típica de una atípica

La presentación clínica de una neumonía cuenta con unos criterios diagnósticos.

  • Fiebre > 39ºC de aparición brusca
  • Dolor torácico o abdominal
  • Al auscultación con el estetoscopio se escuchan ruidos característicos (crepitantes, disminución del murmullo vesicular, soplo tubárico)
  • Alteraciones en el hemograma (leucocitosis ≥ 12.000/mm3 o neutrofilia ≥ 6.000 mm3)
  • Radiografía de tórax con zona de consolidación.

Se considera una neumonía adquirida en la comunidad típica si cuenta con tres o más criterios.

La neumonía atípica no alcanza más de un criterio.

Algunos casos presentan 2 criterios y son considerados neumonías indeterminadas. Se presenta cuando una neumonía atípica esta sobreinfectada con gérmenes de neumonía adquirida en la comunidad.

neumonía atípica

¿Que produce la neumonía atípica?

La neumonía atípica es producida por un grupo de gérmenes que al infectar el parénquima pulmonar se refleja con manifestaciones clínicas inusuales o tiene un curso clínico diferente al de la neumonía adquirida en la comunidad.

Los gérmenes que producen las neumonías atípicas son Mycoplasma pneumoniae, Chlamydophila pneumoniae, Chlamydia trachomatis y Legionella pneumophila.

¿Cuáles son los síntomas de la neumonía atípica?

Los síntomas de neumonía atípica son variables y tienen un inicio insidioso. Estos pueden incluir:

  • Fiebre de carácter intermitente y con escalofríos.
  • Tos seca, que no mejora a pesar de tratamiento médico.
  • Expectoración de moco en algunos casos puede acompañarse de sangre o pus.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Secreción y congestión nasal.
  • Pérdida de apetito, nauseas.
  • Debilidad y cansancio fácil

Además, cada germen posee características especiales que pueden estar agregadas al cuadro clínico inicial.

La neumonía por Mycoplasma pneumoniae en algunos casos se acompaña de síntomas extrapulmonares como alteraciones hemodinámicas por anemia hemolítica: taquicardia, hipotensión, palpitaciones; diarrea, vómitos por gastroenteritis, hepatitis o pancreatitis; erupciones en la piel; incluso puede tener complicaciones renales, cardiacas y neurológicas.

La Chlamydophila pneumoniae y Chlamydia trachomatis los síntomas son limitados a la vía respiratoria, se acompañan de laringitis y no suelen afectar los sistemas extrapulmonares.

La Legionella pneumophila produce la conocida enfermedad del legionario, que cursa con fiebres muy altas tos con expectoración y dolor torácico. Además, cursa con alteraciones neurológicas pudiendo llegar hasta convulsiones, ya que baja el nivel de sodio en la sangre.

Diagnóstico de neumonía atípica

La sospecha diagnostica de una neumonía atípica inicia cuando al interrogatorio se encuentra el antecedente de síntomas catarrales como tos con expectoración, secreción nasal y dolor torácico.

Los síntomas no mejoran con tratamiento médico que incluye los antibióticos a los cuales los gérmenes de la neumonía adquirida en la comunidad son sensibles.

Los pacientes refieren que tienen una “gripe mal curada” de más de 2 semanas de evolución. Usualmente no hay alteración del estado general, ni fiebre continua, excepto en la enfermedad del legionario producida por la Legionella pneumophila.

A la auscultación con el estetoscopio no se auscultan estertores agregados en la mayoría de los casos, o son muy finos y dispersos en los campos pulmonares.

Como estudios complementarios se solicitan hemograma que reporte contaje de leucocitos, formula leucocitaria y cifras de hemoglobina y hematocrito, para una aproximación diagnostica y distinguir de una neumonía adquirida en la comunidad de una posible neumonía atípica.

La imagen radiológica es el tercer paso en el diagnóstico, en el cual se muestran infiltrados difusos finos, en imagen de “vidrio esmerilado” con ausencia de consolidaciones, como las que se encuentran con frecuencia en la neumonía adquirida en la comunidad.

Neumonía atípica radiografía

Tratamiento de neumonía atípica

El tratamiento de la neumonía atípica consiste en las medidas generales para mejoría de síntomas que incluyen antipirético como el acetaminofén, jarabes expectorantes, antihistamínicos, nebulizaciones con esteroides y el más importante el manejo antibiótico.

Los antibióticos que cubren los gérmenes atípicos pertenecen a la familia de los macrólidos como la azitromicina o claritromicina, y a las quinolonas como la ciprofloxacina o levofloxacina.

Algunos casos ameritan tratamiento antibiótico endovenoso y monitoreo continuo, por lo cual requieren hospitalización en centros de salud, bajo seguimiento de personal médico capacitado.

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Neumonía atípica: causas, síntomas, diagnostico y tratamiento
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Sobre Dra. Claudia C. Navarro S

Médico Cirujano egresada de La Universidad del Zulia. Residente de Puericultura y Pediatría del hospital Nuestra Señora de Chiquinquirá, Maracaibo-Venezuela.

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